FESTIVAL KNIPLING TÖNDER

Todas las amantes de los encajes de tul, como sabéis es mi caso, deberíamos ir al menos una vez a Tönder, la cuna del precioso encaje que lleva su nombre; y si es posible en los días que tiene lugar su Congreso (una vez cada tres años), mucho mejor.
Desde que comencé a trabajar este encaje quise conocer la ciudad de origen, los detalles de su técnica, las encajeras que lo crean y lo mantienen en auge a lo largo del tiempo; y este año ha sido mi oportunidad. Con otras tres encajeras no sólo asistimos al Congreso, sino que también participamos en un curso de cinco días en la ciudad de Hojer, a pocos kilómetros de Tönder, impartido por dos maestras en este encaje, Helle Schultz y Dorthe Stephansen, que desde el primer momento nos ofrecieron todas las posibilidades de estudio y realización de este encaje.
Yo elegí la reconstrucción de picados de encajes antiguos y sus diagramas. Una labor, en un principio, complicada pero que con sus directrices y explicaciones fue dando sus frutos. Para mí ha sido un curso muy gratificante que, además me ha aportado otra dimensión del encaje.
Volvimos con las maletas cargadas de picados y bolillos daneses, la mente llena de encajes, diseños y diagramas y el espíritu pleno de vivencias y experiencias compartidas con otras encajeras de muy distintos puntos del planeta; hasta nueve nacionalidades distintas compartimos estos días de estudio y trabajo.